tal
vez en este instante te estés formulando alguna de las siguientes preguntas...
permítenos dar nuestra respuesta
¿Qué
es un informe geotécnico?
¿Quién
realiza un estudio geotécnico?
¿Cómo
se realiza un informe geotécnico?
¿Cuándo
se realiza un informe geotécnico?
¿Dónde
se realiza un estudio geotécnico?
¿Porqué
realizar un estudio geotécnico?
¿Qué
es un informe geotécnico?
Un
informe geotécnico es el resultado de los trabajos de inspección y caracterización
del subsuelo afectado por una obra de ingeniería o arquitectura,
motivados por la necesidad de conocer el comportamiento del terreno ante
la influencia de la misma, y que además de comprender los aspectos descriptivos
formales del terreno, acostumbra a incluir ciertas recomendaciones para
el proyecto de la obra, en aquellas facetas en la que la misma “interacciona”
con el terreno.
¿Quién
realiza un estudio geotécnico?
En
sí, la geotecnia es una línea del conocimiento propio de la ingeniería en
la que confluyen múltiples disciplinas: desde las vertientes teóricas de
las ciencias (geología, física, e incluso química) a los desarrollos en
la aplicación de las mismas (hidrología, diseño de estructuras, cartografía,
mecánica de suelos...). Es deseable, pues, que un estudio geotécnico sea
realizado por un técnico o un grupo de técnicos con formación y experiencia
en todos aquellos campos de relevancia para el estudio que se lleva a cabo.
En
nuestro país, el desarrollo académico de la geotecnia ha sido tradicionalmente
asignado (en diferentes grados) a la Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos,
a los estudios superiores de Arquitectura y a la Licenciatura de Geología.
Recientemente ha sido ampliado el abanico de titulaciones con dedicación
profesional a este campo con la incorporación de la Ingeniería Geológica.
¿Cómo
se realiza un informe geotécnico?
En
tanto que una labor que aúna la investigación ante un entorno desconocido
en mayor o menor medida (el subsuelo) y la propuesta de soluciones que satisfagan
las necesidades de uso o explotación de una obra (conocidas de antemano),
el proyecto geotécnico se inicia por el dimensionado de los trabajos a realizar,
un aspecto capital para que el estudio aporte información suficiente con
la cual fundamentar correctamente las soluciones de diseño de la obra.
Las
tareas que comprende la vertiente geotécnica de la mayoría de los proyectos
se resumen en tres capítulos fundamentales: la asistencia técnica, la prospección
y la caracterización de materiales.
La
prospección agrupa aquellos trabajos que tienen como objetivo llegar a un
conocimiento razonable de la geología del entorno de la obra (y en especial,
del subsuelo). Son sistemas habituales de prospección la realización de
sondeos mecánicos o el uso de métodos geofísicos (entre otros).
La
caracterización de materiales comprende en esencia los ensayos sobre el
suelo, bien sean realizados en el propio lugar en el que se encuentra
el mismo (ensayos “in situ”) o bien sobre muestras tomadas durante la fase
de prospección (ensayos de laboratorio). El objetivo final de la caracterización
de materiales es establecer un modelo de comportamiento para cada tipo de
suelo, que pueda servir de base para prever su reacción ante la obra.
Evidentemente,
puede llegar a contarse con datos abundantes del terreno mediante la realización
indiscriminada de prospecciones y ensayos, pero dicha información es poco
más que improductiva si antes, durante y después de su ejecución no se realiza
una labor de planificación, supervisión, dirección y valoración de la misma
por parte de uno o varios técnicos cualificados.
Es
la asistencia técnica, y el valor que se añade con ella a los trabajos de
prospección y ensayo, la responsable de dimensionar correctamente (sin excesos
ni defectos) los medios con que debe contarse
para satisfacer las necesidades de información de la obra.
Es
también la asistencia técnica el catalizador que debe contribuir al mejor
rendimiento de todos los agentes integrantes del proyecto geotécnico.
En
su resolución, es cometido de la asistencia técnica traducir el conocimiento
geotécnico del terreno a soluciones constructivas factibles que contribuyan
al éxito del proyecto y de la obra.
¿Cuándo
se realiza un informe geotécnico?
La
realización del informe geotécnico puede llevarse a cabo en diferentes estadios
de la vida de la obra, bien sea cuando las necesidades de información
se plantean durante la realización del proyecto, o bien cuando las mismas
aparecen mientras se ejecuta el mismo. Aún más, durante la vida útil de
la obra pueden aparecer elementos que conlleven la necesidad de realizar
un estudio del terreno “a posteriori”, por cambios en el uso o dedicación,
o en último caso, por aparición de patologías relacionadas con los aspectos
geológicos.
En proyectos de edificación procede realizar el estudio geotécnico en el
momento en que se cuenta con una cierta definición de las características
de la estructura (entidad, ubicación precisa, número de plantas, previsión
de sótanos...), y antes de proceder al cálculo de la misma (esencialmente
de sus cimientos), siendo habitual el encargo del estudio geotécnico en
las últimas fases de realización del proyecto básico, y siempre antes del
inicio del proyecto de ejecución.
¿Dónde
se realiza un estudio geotécnico?
Evidentemente
en el terreno objeto de estudio, pudiendo ser el mismo desde un pequeño
solar objeto de una construcción de menor entidad, hasta todo un entorno
regional en el cual planificar una gran infraestructura.
¿Por
qué realizar un estudio geotécnico?
Por
la sencilla razón de que representa una forma de asegurar la viabilidad
del proyecto, mejorando los costes del mismo.
No
cabe en cualquier concepción racional de una obra la idea de diseñar una
estructura sin prever la respuesta de la misma frente a las solicitaciones
a que va a ser sometida. El terreno, al fin y al cabo, no deja de ser más
que un elemento estructural del proyecto, cuya respuesta también requiere
ser prevista.
Sin
un estudio geotécnico, la resolución de los problemas que debe encarar el
proyecto en su relación con el terreno acostumbra a requerir márgenes de
confianza amplísimos, derivados de la falta de conocimiento exacto sobre
el comportamiento del suelo, a consecuencia de los cuales los costes de
la obra se multiplican por su innecesario sobredimensionado (en cimientos,
estructuras de contención, taludes provisionales o definitivos, etc), e
incluso llegando a comprometer su seguridad.